Por primera vez en Chile se realizará este 15 y 16 de mayo las elecciones de constituyentes, quienes tendrán el importante rol de redactar la Nueva Constitución.

Octubre de 2019. El profundo malestar acumulado en gran parte de la sociedad literalmente estalló. Miles y miles de personas en todo Chile salieron a las calles a exigir mayor equidad, mejores pensiones, mejor salud, protección social y en especial, un cambio profundo del sistema a través de una nueva Constitución.
Este descontento generalizado provocó acelerar un proceso que ya había sido propuesto pero no considerado en las instancias de poder, donde se toman las decisiones país. Así por presión ciudadana se logra el plebiscito de octubre de 2020 donde el 78.28% aprobó una nueva constitución y el 79 % que la redacción de la nueva Carta Magna sea a través de una convención constitucional. Es decir, de personas elegidas 100% por la ciudadanía.
Este proceso que se realizará este 15 y 16 de mayo, es relevante porque además de concejales, alcaldes y gobernadores, se elegirán los convencionales constituyentes. Este es un hecho inédito y muy importante porque de ellos dependerá el futuro de nuestro país para los próximos años, en las distintas materias que queremos mejorar. Entre éstas, salud.
Por ello, entrevistamos desde ValdiviaSalud.cl a una de las candidatas – de la lista Apruebo Dignidad- que tiene una amplia trayectoria en esta temática, la matrona valdiviana, dirigenta de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud, Fenpruss y vocera del movimiento No Más AFP: Aurora Delgado Vergara.
Nacida en el Barrio de Las Ánimas, ha ejercido su profesión en el consultorio de Lago Ranco; en los hospitales de Lanco, Los Lagos y Valdivia, destacando por su amplio trabajo social con diversas organizaciones de la comuna y región de Los Ríos.

. ¿Qué la motivó a presentarse como candidata para la Convención Constitucional?
Presentar esta candidatura a la Convención Constitucional fue una decisión colectiva tomada por un conjunto de organizaciones sociales de la región de Los Ríos, reunidas en la Asamblea Popular Constituyente. En ese sentido, asumo este desafío como un mandato de las organizaciones que me propusieron en esa instancia, y también porque a lo largo de mi trayectoria como dirigenta de la salud y vocera de la Coordinadora No+AFP me he dado cuenta que si no cambiamos la Constitución no podremos lograr las transformaciones que anhelamos en temas tan importantes como son el derecho a la salud, al trabajo digno y a la seguridad social.
Esta nueva constitución es una oportunidad histórica para establecer una nueva forma de relacionarnos y organizarnos, en que la igualdad sustantiva y la solidaridad sean principios que permeen el nuevo texto constitucional y la participación ciudadana el motor para profundizar nuestra democracia.

-Por la experiencia en salud pública, como profesional y dirigenta. ¿Cómo evalúa el actual sistema de salud que tenemos en Chile y hacia dónde hay que avanzar?
Desde la década del 80 a la fecha la salud deja de ser un bien común de responsabilidad colectiva y pasa a ser un bien de consumo, de responsabilidad individual. Se consagró el derecho a elegir entre una salud pública o privada, y en consecuencia se fue debilitando el sistema público en favor de la evolución y ampliación del mercado privado. Las distintas reformas de salud no han permitido el real fortalecimiento de la red asistencial en todos sus niveles en términos de financiamiento, infraestructura, personal, insumos y equipamiento que permita otorgar una atención de calidad para la población.

Las debilidades del sistema obedecen a un modelo de financiamiento que no se ajusta al gasto real en salud y no logra satisfacer las necesidades de atención del 80% de la población que acude al sistema público, generando como resultado una larga lista de espera tanto de atención por especialistas como de intervenciones quirúrgicas. Los establecimientos han tenido que recurrir al endeudamiento y traspaso de recursos hacia el sector privado para su resolución dentro de los tiempos establecidos legalmente, a diferencia de aquellos que quedan fuera de ese margen, que siguen a la espera o peor aún fallecen.
Ello da cuenta que los problemas que existen en el sistema de salud son de carácter estructural, las políticas públicas y su debido financiamiento dependen de la importancia y prioridad que establezcan los gobiernos de turno. Un sistema que ha profundizado la inequidad en salud, una salud para ricos y pobres, cuyo acceso y satisfacción depende de la capacidad de pago y la carga de enfermedad. Un sistema que en el actual contexto de crisis sanitaria deja al descubierto las precarias condiciones en que trabajadores/as de la salud se encuentran permanentemente expuestos.

Debemos avanzar hacia un sistema de salud que ponga en el centro el cuidado y bienestar de las personas, de las comunidades y de la naturaleza. Un modelo integral, inclusivo y participativo. Que los recursos que se destinen para la satisfacción de las necesidades de salud se ajusten a las realidades de los territorios, cuyo énfasis sea la promoción, prevención y el fortalecimiento de la red asistencial. En definitiva, se garantice el derecho a la Salud.

-¿Por qué es importante garantizar en la nueva Constitución para mejorar la salud en nuestro país?
En esta nueva constitución debemos avanzar hacia el modelo de Estado que queremos, ya que fijará los márgenes de acción en la generación de políticas públicas. Del actual rol subsidiario a un Estado cuidador, solidario y plurinacional. Un Estado social garante de derechos, que consagre la salud como un derecho fundamental bajo los principios de universalidad, para que toda la población tenga acceso a las atenciones en función de su necesidad de salud y no según su capacidad de pago o riesgo de enfermar; solidaridad entre las personas de mayores ingresos hacia quienes tienen menores ingresos; que ante igual necesidad igual acceso de salud de calidad; participación ciudadana vinculante; pertinencia cultural y respeto a los saberes ancestrales de las comunidades; con enfoque de género y no discriminación; con garantías específicas para niños, niñas y adolescentes y personas con capacidades diferentes; y la debida protección financiera.

-¿Cuáles son las principales propuestas de su programa?
Una de nuestras principales propuestas es la transformación del Estado: cambiar su actual carácter subsidiario por uno cuidador que ponga en el centro el bienestar de las personas, las comunidades y el medioambiente; que garantice el derecho a cuidar y ser cuidados y reconozca el trabajo doméstico y de cuidados y su corresponsabilidad entre el Estado, las comunidades y las personas. Un Estado social de derechos, que, bajo el principio de solidaridad, garantice derechos sociales a la salud, educación, vivienda y pensiones dignas. Y un Estado Plurinacional que reconozca los derechos políticos, económicos, territoriales, sociales y culturales de los pueblos originarios.

Junto con la transformación del Estado, pensamos que se debe avanzar en: asegurar los derechos de las mujeres, niños, niñas, adolescentes y diversidades sexuales y de género; la protección del medioambiente y acceso justo a bienes comunes naturales; garantizar el derecho a huelga, la negociación colectiva ramal y la  equidad salarial entre hombres y mujeres; y consagrar el respeto efectivo a los Derechos Humanos.
Finalmente, y como base para sostener este largo proceso de transformación que enfrentamos, consideramos que es fundamental la redistribución del poder, por medio de la profundización de la participación ciudadana, el establecimiento de la paridad y una profunda descentralización. El programa en extenso se encuentra en la página www.auroradelgado.cl y nos pueden seguir en las redes sociales Instagram y Facebook 

 

Por Editor

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