Por Matrona Docente María José Rodríguez, Instituto Salud Sexual y Reproductiva, Universidad Austral de Chile.

Esta frase hace énfasis a la importancia de la autoinspección como un primer paso para la pesquisa precoz del Cáncer de Mama.
El AutoExamen Físico de Mamá (AutoEFM) consiste en la autopalpación de las mamás, para pesquisar cambios en los senos que puedan dar sospecha de cáncer u otra patología mamaria.
El AutoEFM, se debe realizar 10 días después del primer día de menstruación. Y si ya no hay menstruación, deberá realizarse una vez al mes, en una fecha a elección, idealmente siempre el mismo día.
Para realizarlo de forma correcta debo seguir los siguientes pasos:
Observación Estática: Posicionarse frente a un espejo y simplemente observar las mamas, ver si estas se ven simétricas, si presentan alguna alteración en la piel (hundimientos, protuberancias, piel de naranja, etc.), cambios en la coloración y posición de los pezones.

Observación dinámica: Levantar y bajar los brazos frente al espejo, ver si ambas mamas suben y bajan al mismo tiempo, mirar si se produce hundimiento de la piel y/o lateralización de uno o ambos pezones, observar la coloración por debajo de la mama. Luego posicionar las manos en las caderas y mover los codos como un “aleteo de gallina” hacia adelante y hacia atrás, observando lo mismo que en los puntos anteriores, incorporando además la palpación del espacio que se forma sobre las clavículas, donde es posible identificar ganglios inflamados.

Palpación: Estando de pie o recostada, se debe iniciar la palpación desde la axila, ya que en esta zona se encuentra una parte de la mama y también se localizan ganglios que podrían estar inflamados. Posteriormente es necesario palpar la mama, con la yema de los dedos. Para esto existen diferentes técnicas (en forma lineal, en espiral o circular), sin embargo, independiente de la técnica que se utilice es fundamental abarcar toda la mama. Por otra parte, es necesario que la mama se divida en cuatro partes, como una cruz (+), para que de este modo se pueda identificar el lugar exacto donde palpemos algo extraño. Al palpar las mamas es normal sentir una textura similar a lo que se siente tocando una bolsa con arroz.

Exploración de pezón: Al finalizar la palpación se debe realizar una suave pero efectiva presión en el pezón, para evaluar si hay presencia de flujo. En algunas mujeres existe flujo de pezón transparente sin olor que no indica señal de alarma.

Importante: Si existe alguna alteración en las mamas, se palpa algo más grande que un grano de arroz o algún ganglio inflamado o existe presencia de algún flujo con sangre, café, amarillento o de mal olor, hay que prestar atención y consultar con quienes se especialicen en el tema (Matrona/ón o Ginecóloga/o).

Por otra parte, es fundamental al menos una vez al año, acudir a los controles ginecológico para la pesquisa precoz del cáncer de Mama a través del EFM realizado por tu matrona/ón, la solicitud de la Mamografía anual desde los 40 años y también para verificar toda la salud ginecológica.

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