Por Marcela Ragni, Directora de Carreras del Área Salud Universidad Santo Tomás.

Todo el mundo se acuerda del 14 de febrero… pero sólo un 5% sabe que el 15 de febrero es el día del cáncer infantil. Con el uso de un lazo dorado, la comunidad mundial busca crear conciencia sobre el cáncer infantil y expresar apoyo a niños y adolescentes con la enfermedad, a quienes sobreviven y sus familias.

Esta patología en nuestro país tiene una muy baja prevalencia (existen pocos casos), su sobrevida con una medicina más exequible va en aumento, pero de igual forma al presentarse produce un tremendo impacto en la familia y en nuestros pequeños.

Lamentablemente no tenemos una gran cantidad de estudios ni estadísticas relevantes y actualizadas para hacer una descripción más detallada de los casos en nuestro país. En investigación y gestión de la información continuamos siendo un país pobre de datos; al ser de conocimiento público y actualizados, éstos pueden cambiar las bases de un proceso preventivo en la comunidad. Ojalá pronto veamos reflejo de la nueva Ley de Cáncer en este ámbito.

El informe RIENCI 2018 (Registro Nacional de Cáncer infantil de Chile) trae datos algo obsoletos (2007-2011). Da muestra de 480 casos nuevos por año y con mayor frecuencia en sexo masculino. El cáncer más frecuente fueron Leucemias – Leucemia Linfoblástica Aguda. En general, la sobrevida a 5 años es de un 71%; buena cifra, la OMS pide un 60%. Datos de la Organización Mundial de la Salud aportan que, en la región de América durante el 2020 existieron 32.065 casos en niños de 0 a 14 años, de ellos 20.855 son de América Latina y el Caribe, siendo el Cáncer la causa de muerte de 7.076 niños.

Es tremendamente relevante que mientras menores ingresos en una familia, ésta se enfrenta a mayores inequidades. Muchos continuamos encontrando inaceptable que no se logre una detección temprana, un diagnóstico y acceso a tratamiento de calidad por fallas, retrasos, falta de profesionales o falta de apoyo económico, eso no puede suceder hoy.

CureAll
Hoy se lanza un nuevo paquete técnico de la OMS, CureAll, acrónimo de los cuatro pilares que buscan orientar a los países en la implementación de la iniciativa global de la OMS contra el Cáncer Infantil. Describe un enfoque para evaluar la situación actual de un país, desarrolla un plan de acción, implementa y monitorea el progreso.

Los pilares son:

Centro de excelencia y redes asistenciales con suficientes trabajadores capacitados para prestar servicios.
Cobertura sanitaria universal para servicios esenciales de calidad.
Hojas de ruta para el diagnóstico y tratamiento (planes especializados ayudan a la prestación de servicios de calidad a través de tecnologías y medicamentos basados en pruebas).
Evaluación y seguimiento. La investigación y sistemas de información sólidos aseguran implementación eficaz, calidad y mejora constante.
Este proyecto se enfoca en los seis cánceres más frecuentes en niños, que representan de un 50 a un 60%, enfermedades que tienen grandes probabilidades de mejorar con terapias probadas. Estos son:

Leucemia linfoblástica aguda (cáncer a la sangre)
Linfoma de Burkitt (cáncer rápido de los ganglios linfáticos)
Linfoma de Hodgkin (ganglios linfáticos)
Retinoblastoma (cáncer en ojo)
Tumor de Wilms (cáncer de riñón)
Glioma (cáncer de cerebro)
Volviendo a nuestro país, existe una pequeña aparición de otros cánceres, una diferencia en la edad de aparición y varía también el tipo de cáncer que se presenta en una misma clasificación. En el caso de las leucemias, es común en todos los tramos de edad, pero otros tipos de cánceres que aparecen con frecuencia son los Neuroblastomas (renal) en menores de 5 años; de 5 a 10 y mayores es el Linfoma no Hodking; el Tumor de Wilms en menores de 5; tumores testiculares en menores de 5 y en mayores, tumores del Sistema Nervioso Central y los retinoblastomas (ocular); menores de 5 años y de 5 a 10 años, el sarcoma de partes blandas (músculo, nervios, tendones ) y en mayores de 10 años, los tumores de células germinales (vienen desde el desarrollo del niño).

¿Cuándo sospechar?
En relación a lo anterior y pensando que su presentación no ha tenido grandes variaciones durante estos años, es importante tener presente cuándo se debe sospechar en un cáncer en un niño o una niña. Lo podríamos dividir en síntomas generalizados y síntomas específicos que serán provocados dependiendo del tipo de cáncer que presente, siendo más frecuentes:

Palidez
Aumento de volumen en el cuerpo, cuello, axila, sobre la clavícula
Manifestaciones hemorrágicas, presencia de hematomas o petequias (moretones o manchitas rojas), sangramiento
Baja de peso
Fiebre por varios días sin origen
Pérdida de apetito
Dolor de huesos que persiste
Anemia u otras alteraciones hematológicas
Presencia de masa abdominal
En general, los signos y síntomas son inespecíficos, eso hace que sea necesario que estemos todos preparados con la identificación precoz. Cuando se produzcan estos signos o síntomas sugerentes o se sospeche de un cáncer infantil, se debe derivar al niño a un servicio de urgencia o evaluación secundaria para hacer el descarte dentro de los próximos 7 días.

Las Garantías Explicitas en Salud (GES) entregan diagnóstico y tratamiento a menores de 15 años. Desde hace varios años existe PINDA (Programa infantil Nacional de Drogas Antineoplásicas) en más de 20 centros a lo largo del país, que han favorecido este proceso.

Aquí link UST.

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